Eleonora D'Alvia

Poemas

20 DE MARZO 2020

En la tempestad
de la peste
que se abate
sobre nosotros

En la exasperación de la tempestad
que sé

En el torbellino
absurdo
en la oscuridad
hacia la oscuridad

En los chapoteos
de la angustia
como humedad punzante

En el torbellino

de la noche
que te teje.


11 DE FEBRERO DE 2021

muere mi padre, plena pandemia.

Hola papá, hoy te fuiste de estas tierras. Ya no estás. Pero en esa ausencia puedo escribirte. Te envié una música de Bach, un solo de chelo tremendo que te hubiera conmovido. Quería que Bach te acompañara con su música en esa lucha tremenda en la que estabas. Pero no llegó a tiempo. Tal vez el viejo Bach cantaba en tu corazón sin mi ayuda. Espero... ya no espero. Ya sé que no podré ir a verte nunca más. Sé que ya no estás. Pero en esa ausencia te escribo. Esperando acariciar algo como tu memoria, tu nombre, tu nombradía, tu descendencia. Ya no estás me repito. Pero en esa ausencia te escribo.

Te envié unas flores con los nombres de tus hijos, tus nietos. Espero... ya no espero. No sé si tu alma ausente ya ida, podrá recibir mis intentos de caricia última. Pero espero ya no esperar, ya no estás. No puedo esperar volver a verte. Hacerte un gesto de ternura. Pero pienso en mis hermanos tus hijos y el gesto de amor está ahí, en la pura esperanza, en los que vendrán.


31 DE AGOSTO DE 2021

Y cuando las cenizas
adónde las ínfulas
infatuaciones de émulos?

Y cuando la torpeza de nuestra especie,
prevaleciendo el más feroz, el más cruel
cuando la ternura es el otro?

Prevaleciendo el más feroz, el más cruel?
Hasta cuándo? Hasta dónde?
Hasta las cenizas.

O acaso esa herida,
que cae hacia la ceniza
sobrevive, sobrevuela,
se sobrepone,
se sobreimprime
Cae y vuelve a levantarse
como la noche?

Es el amor, en su versión de la ternura
que se levanta y toma la delantera
y toma las banderas y los cuencos
Y las sábanas?


PRÓSPERO

Ahora sólo nos queda
la magia de nuestros actos
que es mucho si recobramos
nuestro aliento, poesía.

Si nos recobramos del extravío
del olvido, del éxito.

No nos vencerá el desaliento.
Viviremos de las fuerzas
que nos darán nuestras luchas
sin alivio.

De la errancia no nos libraremos.

 

Eleonora D'Alvia