Anticipo libro: Diario de aconteceres clínicos desde el psicoanálisis y la poesía. Crónicas del corte.

Otro, el sujeto

A modo de pre-texto

por Juan Eugenio Rodríguez

Cuadro: Chapaleo
Jeuroz'21

"Tu rostro es un nido de aire
por el que encuentro mi nada"
Alda Merini

"Otra , el sujeto"
Jeuroz

Con la presencia irreverente de la risa, el absurdo y la deformación, con la presencia de un litoral
dialógico, con estos primeros esbozos voy a iniciar la introducción del libro "Otro, el sujeto", con
algunas ideas que están y estarán presentes a lo largo del texto. Acompaña un subtítulo que intenta
ser una hoja de ruta, "Diario de aconteceres clínicos desde el psicoanálisis y la poesía. Crónicas del
corte"


La risa, el absurdo que provoca la risa se dirige al modelo, se dirige a la deformación para ver algo de
la verdad del modelo. Estas ideas están en la efervescencia de la poética de Leónidas Lamborghini, en su decir. Veamos los alcances del discurso; la deformación aparece en la obra freudiana en el libro de los sueños y surge como una traza del inconsciente que deducimos por la incidencia de la deformación, que a la vez que oculta muestra. Una sustitución que indica el camino y los lazos que la unen a Otra. La parodia como acción sobre el modelo es acción de la metáfora. La parodia tanto emulativa, como caricaturesca o grotesca, en sus distintas manifestaciones, es metáfora. Digo que es por cuestiones de uso del verbo en la escritura y no porque sea alguna cosa. Más bien es una nadita.

Que decimos de la risa sino que irrumpe, que no puede ser calculada. Si no pertenece al territorio del
instante es impostora. ¿Porqué pensamos en un litoral dialógico? porque el Otro está en juego. A modo de ejemplo diré que tanto Fierro como el Moreno se dejan llevar por la imaginación del sueño en el contrapunto del canto:

Martín Fierro: es preciso que me espliques
cuál es el canto del mar.

El Moreno: canta de un modo que aterra,
como si el mundo temblara;
parece que se quejara
de que lo estreche la tierra. (1)

Se trata del borde. Lo que no está en el modelo, allí se introduce lo que el modelo no alcanza. Lo inconsciente está fuera del modelo y forma parte a la vez. Si encuentro un espacio para decir algo, para parodiar, entonces podemos pensar en algo por fuera, algo que se agrega, sin embargo, es algo muy singular porque no es un agregado, es algo que le falta al modelo, algo que le hace falta. De ahí la risa,
ver el absurdo del modelo, el absurdo de su perfección me alivia. Las deformaciones llevan
consigo lo que ocultan. Lo destacan, lo caricaturizan.

El litoral dialógico favorece el intercambio porque se puede dar un lugar. Un vacío para
dar. Predomina la palabra hablada, el decir, aquello que está por delante del sentido, quiero decir
que le toma la delantera debido a que se inscribe en el sinsentido que causa.

Que lugar para la causa en los movimientos sociales por ejemplo, el movimiento popular a través de
la articulación de demandas se organiza para producir acciones políticas, vamos a considerar esta acción como uno de los caminos de la cura, la acción política busca transformar la realidad dado que ya no la considera Una, sino que la idea de movimiento por delante reconoce la potencialidad de transformación.

El tener lugar para deformar y sustituir en el discurso nos permite un acontecer en el discurso que
sería otra forma de empezar a llamar a la realidad. Un acontecer en el discurso.
El acto es discursivo. Es tomar la palabra. Puedo decir y esa intención del decir causa. La poesía toma la delantera porque tiene de su lado el instante.

Sostenerme en el modelo es como esa corona estéril que soporta Macbeth por la incidencia de las
fuerzas ocultas que ciñen su cabeza. La parodia resulta oportuna para el psicoanálisis. La moral del
bufón.
El contrapunto es tomado por la poesía y el diálogo nos indica un camino del inconsciente. ¿Porqué
la poesía tiene tanta cercanía con el psicoanálisis? La poesía no es un genero literario, su forma no
está establecida, no tiene genero. Lo inconsciente tampoco. El sentido no es una formación del
inconsciente, las formaciones del inconsciente no tienen sentido. Su habitual aparición remite al
sinsentido, a lo absurdo, a la sinrazón.

Lo que sí podemos afirmar que cuando lo inconsciente irrumpe causa. Aquello que va en la dirección del sentido establece distintas modalidades de sufrimiento. Distintos modos de mortificación. La cultura contemporánea padece el modelo. Por acción o por omisión. Por aceptación o por rechazo. Es una usina de sentidos en tanto el modelo se impone como necesario.

Macbeth por otra parte se presenta como la metáfora de lo imposible. Macbeth no es un personaje de la obra de Shakespeare, es una metáfora candente que retorna una y otra y otra vez. Esta obra nos permite parodiar nuestro tiempo. Un individualismo contemporáneo mortífero. ¿Como reírnos del modelo, de lo que debe ser, de lo coherente?

Dejo abierto el camino al que nos lleva esta pregunta.

(1) "La vuelta de Martín Fierro" (1879) José Hernández, esta referencia a la obra poética en "Risa y tragedia en los poetas gauchescos" de Leónidas Lamborghini