Herejía bermeja

por Juan Carlos Bustriazo Ortíz

 

UNCA BERMEJA 1973

 

 

1

caéme la luna de las derrotas
rómpeme el aire las muchachas
que tengo en las pérfidas sienes
en la derecha costa mirla
bájase otoño de las nieblas
bájate niebla hasta mis muslos
regalaréte lengua ansiosa
hasta agoniarte y fallecérteme
hasta que mi amor póngate en yesca
rómpete taza sin ponzoña
estaráste en qué galladura
en qué preñez en que siga ardiendo
hasta quinientos o tres mil años
ay  mi casada de tornasoles
mi algarroba de treinta sombras
entreilusionado no veréme
y en tus trémolos no seré padre
ay mi junca desriñonada
mi descaderada augusta
ni mi parida muy serásme !

 

 

21 de otoño

 

 

2

 

en un caldén de agua llovida
anaranjado el quejón llámate
el que tócase el pecho malo
con un ala de rocío puro
nunca jamás habíalo visto
y eso que anduve en dos mil montes
habrá querido que así viéralo
para que oyera que llamábate
ay el quejón anaranjado
pidióme el juan para humanarse
para quejarse loco y pintado
inmóvil en sus regías plumas
he ahí que vino un chingolito
con su arpegio húmedo y verde
y el chingolito dijo tu gracia
desde un molle tirando a triste
y el que rumora "bicho feo"
hermosamente cantó tu aura
ay en el monte ensangrentado
saquéme ojos porque comieran !

 


3

 

y quisimos soplar las aguas
donde el redondo barro písase
pero sonrióse como espejo
tan señora el agua acostada
las caderas azules negras
el ombligo negro claroso
quisimos buscar las gentes
habíanse hecho alas como humo
quisimos salvar los panes
los lingotes de hechura prieta
deshilacháronse sin un ay
en hilillos de barro verde
quisimos salvar los techos
cayéronse los artesonados
los piquillines espejuelones
entredichosos sonreíanse
barrosamente pasó una urraca
con un rosado gusanillo
no sé si un día volverá el sol
no sé si un día bajará ella

 

 

 

 

Juan Carlos Bustriazo Ortíz

por Juan Eugenio Rodríguez

 

 

(...)

 

Una formulación freudiana muy importante para el planteo de este trabajo se refiere al modo en que él concibe a las pulsiones a partir de la década del  '20 , las divide en pulsiones de vida y pulsiones de muerte. Y sostiene que el modo en que se manifiestan es mezcladas, que no es habitual encontrarlas desmezcladas, o sea en estado puro. Ahí reconocerá la dificultad teórica para poder dar cuenta de una pulsión muda como la pulsión de muerte. Sin embargo, sigue sosteniendo esa hipótesis. Entonces, ya no sería posible pensar al sujeto del deseo inconsciente en un modelo monista. Dentro de esta lógica freudiana un modelo monista representa el predominio de la pulsión de muerte.

Si uno recorre los textos freudianos posteriores a la aparición de este concepto, reconocerá que Freud cada vez que se refiere a su modelo pulsional lo piensa como una mezcla que no podría definirse ni como pulsión de vida, ni como pulsión de muerte.

Entonces, a los propósitos del presente escrito voy a destacar la cuestión de la mezcla por considerarla decisiva para poder pensar la diferencia entre goce y deseo y así esclarecer las diferencias entre el seudo-discurso capitalista y el discurso psicoanalítico. Y ese esclarecimiento lo considero político.

Freud sostiene que rara vez podemos encontrar en estado puro a una de las pulsiones, casi siempre las encontramos mezcladas y conjeturamos la presencia de la pulsión de muerte. Sin embargo, también tenemos ejemplos donde la pulsión aparece desmezclada. Y la pulsión desmezclada es pulsión de muerte. Tanto el predominio de una, como de otra, da como resultado pulsión de muerte. Si consideramos que existen acontecimientos que dan cuenta de la mezcla de las pulsiones y también tenemos ejemplos de la desmezcla, tenemos que considerar que dicha mezcla no es ni una pulsión, ni la otra, es algo que se agrega, algo que juega como un suplemento que interviene en el curso de la pulsión.

Dice  Freud en “Malestar en la cultura” que todas las pulsiones no pueden ser de un mismo tipo. Junto a Eros se hace necesario pensar una pulsión de muerte. Además de la pulsión a conservar la sustancia viva y reunirla en unidades cada vez mayores debía de haber otra pulsión opuesta a ella, que pugnara por disolver esas unidades y reconducirlas al estado inorgánico. La acción conjugada y contrapuesta de ambas permitía explicar los fenómenos de la vida. Mientras Eros es ruidosa y llamativa, la pulsión de muerte trabaja muda dentro del ser vivo en la obra de su disolución. Una parte de esta última sale a la luz como pulsión a agredir y destruir.

 

 

La muerte a la que se refiere esta pulsión no tiene que ver con la muerte biológica, sostener que el modelo pulsional freudiano tiene raíz biológica es regresar al instinto. De la muerte sin más, nada sabemos.

 

(...)

 

 

 

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Crónicas del Nunca
por Eleonora D'Alvia

Editorial

 

LARGOS PASILLOS DE SOL

 

 

Largos pasillos de sol

como estallándote.

 

Encandilamientos.

Multitudes de solos.

 

La tempestad

es una brisa sorda

y persistente

como de derrumbe.

 

Es la guerra

que nos pisa los talones.

 

Mantengámonos en el borde

un saber hacer

malabarístico

de cuerda floja

de tira y afloje

de minar con nada.

 

Aferrémonos a sus orillas.

 

Es el hazmerreír

la tragicómica

vandalidad

humana

 

sus pelotudeces

sucesorias.

 

 

 

SACRIFICIO

 

 

Ya pagué

exceso del dolor

quiero mi parte dulce la vida.

 

Pero no.

 

De la vida tuve de todo

de lo dulce y de lo amargo

del odio y del amor

heridas y

satisfacciones siempre

 

Pero

el asunto es estar vivo

de la buena manera.

 

¿Algo a sacrificar?

 

 

TE VOY A SACUDIR

 

te voy a sacudir

del dolor entrelazado a tu piel

como pandora

 

masoca del dolor

entrecasa entretela del alma

sufrida por gozar

goce del ajeno que arrebata y hiere

el corazón de la niña replegada

hasta el intersticio con la muerte

 

Dolo, robo del aire

es este pequeño mostro

agazapado dentro

como anguila que se retuerce

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

 

CUANDO ya nada se espera personalmente exaltante

mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,

fieramente existiendo, ciegamente afirmando,

como un pulso que golpea las tinieblas,

 

cuando se miran de frente

los vertiginosos ojos claros de la muerte,

se dicen las verdades:

las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:

 

Se dicen los poemas

que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,

piden ser, piden ritmo,

piden ley para aquello que sienten excesivo.

 

Con la velocidad del instinto,

con el rayo del prodigio,

como mágica evidencia, lo real se nos convierte

en lo idéntico a sí mismo.

 

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día,

como el aire que exigimos trece veces por minuto,

para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

 

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quien somos,

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.

Estamos tocando el fondo.

 

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

 

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren

y canto respirando.

Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas

personales, me ensancho.

 

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,

y calculo por eso con técnica, qué puedo.

Me siento un ingeniero del verso y un obrero

que trabaja con otros a España en sus aceros.

 

Tal es mi poesía: Poesía-herramienta

a la vez que latido de lo unánime y ciego.

Tal es, arma cargada de futuro expansivo

con que te apunto al pecho.

 

No es una poesía gota a gota pensada.

No es un bello producto. No es un fruto perfecto.

Es algo como el aire que todos respiramos

y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

 

Son palabras que todos repetimos sintiendo

como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.

Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.

Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

 

GABRIEL CELAYA

1911-Madrid, España

 

de su libro Poetiqa

 

 LENGUAS DE SOBREMESA

 

I

 

Ella es el hueso,

los modos de la mortaja,

algunos espasmos de sentido

en el cuchillo de la noche.

 

El género es un residuo,

un gesto instantáneo. Abolido el centro

seremos monoculares y permutas,

versiones espurias de algún deseo.

 

En el teatro de la ambigüedad

yo soy tu doble:

la seducción inútil del agonista.

 

Y en estas vacilaciones diré de las caricias

en las vértebras, pero no más.

Ella es el otro de lo que habla.

 

 

 

EMPIRIA DE LOS BOSQUES EN ABRIL

 

1

 

Canto a lo inerte

y al hambre

de lo inerte que soy.

 

Alma de agua

que escribe en el arenal

la memoria de la piedra.

Hambre que a la roca estremece.

 

 

 

 

 

QUIROFANÍAS

 

 

1

 

                         A Elpidio Isla

 

escribo con un marcador de 0,1 mm

en la pared blanca, escribo

en la blanca pared ahumada

por 2437 cigarrillos, escribo

sobre las cosas que aparecen en mi vida

para que no se solapen

para que permanezcan visibles

y golpean la puerta y escribo

que golpean la puerta, luego silencio escribo

 

 

 

por Eleonora D'Alvia

 

 

 

(...)

 

Me interesa señalar cómo este pensamiento popular que descubre Kusch aquí tiene puntos en común con lo que el psicoanálisis sostiene acerca de cómo se estructura el pensamiento. Y en esta intersección entre el psicoanálisis y el pensamiento de Kusch pensar los aportes que puede brindar el hecho de valorizar la diferencia entre el pensamiento culto que cada vez más tiende a presentarse como única manera de pensar los problemas, y un pensamiento otro que nos abra la posibilidad de nuevas alternativas.

Kusch establece una primera diferenciación entre ambos modos del pensar. El pensamiento culto se ocupa sobre negar o afirmar la verdad de las proposiciones, sobre todo busca construir una cadena de afirmaciones que lo lleven a la construcción del objeto científico. En cambio, la estrategia del pensamiento popular apunta no a las proposiciones sino a tomar una decisión. Apunta a la realización de un acto, está en relación directa a situar al sujeto en relación a su existencia.

Detengámonos ahora en la singularidad del pensamiento popular que pesquisa Kusch.

El pensar popular reivindica la opinión tan denostada por el pensamiento culto. Pero tiene su sistematicidad para arribar a la misma. Toma un discurso y lo somete a la negación de sus términos, lo que Kusch llama el anti-discurso. A partir de esta suspensión del conocimiento aparece allí, en ese vacío, una convicción de saber, pero en otro plano. Dice Kusch:

 

“Aquí incide la negación por el anti-discurso. No puede haber una aprehensión de un sentido sagrado, sino es sobre la negación de las cosas, en este caso del trabajo y de la casa como cosas, y la transformación de los mismos en símbolos. A su vez, y en tanto son simples símbolos, aparecerá la verdad fundante, ya no en el plano del simple conocimiento profano sino de la revelación de lo sagrado.

El problema radical del pensar consiste entonces en fundar la existencia y no en conocer mismo. De ahí la validez de la opinión. Ella no somete el juicio a la instancia de la verificabilidad, sino que incorpora el anti-discurso, y deja librada la fuente de decisión al área emocional.

 

 

Esto, como es natural, hace al pensar algo mágico. Ante todo porque un pensar así se caracteriza por una ausencia de una lógica de cosas, por cuanto trabaja sobre contradicciones,

 

En vez de la afirmación, lo fundante es negar para lograr la revelación de lo sagrado.”

 

(...)

 

 

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Psicoanálisis


Archivo
Año 2018

Obra de Tapa:
Ricardo Migliorisi (Paraguay, 1948)
LA CARPILLA SIXTINA
Pintura sobre carpa 1990
Colección Museo del Barro-Asunción

Paraguay

Fotografías fragmentos de la obra: Jeuroz'18

 

Edición trimestral: Versión completa en computadora. Tablet o móvil versión reducida

 

 

DESIDERIUM

 

"Durante mucho tiempo busqué el polo opuesto de la fascinación característica de la pintura romana en la poesía y el pensamiento latinos y no pude encontrarlo. ¿Cuál podía ser el polo antimágico que se opondría a la fascinación? ¿Qué era capaz de desfascinar la sexualidad romana? ¿Qué era capaz de desfacinar el facismo? ¿Qué era capaz de desfascinar el destino audiovisual (la evolución obediente-fascinada) de la humanidad moderna en la que el imperio romano y el cristianismo habían sumergido poco a poco a la mayoría de las otras civilizaciones humanas después de haber abierto los mercados, sometido las costumbres y contaminado las almas? Todo en los textos que leía y en las escenas que iba a contemplar con M., cada día después del almuerzo, en un pequeño Fiat rojo alquilado en el aeropuerto de Nápoles, muchas de ellas vistas por primera vez y que sin embargo nunca daban la impresión de la primera vez, todo reforzaba la voluntad religiosa de evitar la fuerza subyugante. Todo mostraba ese carácter apotropaico y se empeñaba en protegerse sin ton ni son de la fascinación deslumbrante y de la sideración angustiante. Todo en la antigua literatura romana era cautivo del encantamiento del que se defendía, del miedo que se negaba, del temor a los demonios que se multiplicaban -los fantasmas, la vergüenza, el pre-programa del pecado cristiano, los fiascos.

 No sólo Ovidio, también Lucrecio o Suetonio o Tácito.

 Dos años pasaron.

 De pronto, más de dos años después, con una extraña sensación depresiva que se mezclaba con la evidencia, me di cuenta de que había hurgado, viajado y explorado en vano los sitios antiguos. Supe que no debía buscar donde no había nada para buscar. El polo opuesto estaba frente a mis ojos.

 He aquí la tesis que voy a sostener: extrañamente es el deseo el que ocupa el polo negativo en Roma.

 Era el deseo mismo lo que había que oponerle a la fascinación.

 También en este caso, como con fascinus, bastaba con escuchar a la palabra misma. La palabra que me parecía, a mí, un moderno -un moderno constantemente fascinado por las tesis modernas- la más positiva posible: el deseo es negativo.

 El deseo no es sólo una palabra cuya morfología es negativa, el deseo niega la fascinación."

 

(…)

 

 

de Pascal Quignard

1948 (Verneul-sur-Avre, Francia)

De su libro “Vida Secreta” (Último reino VIII)

 

THE FIVE CLOCK
técnica mixta
Jeuroz'18

El que mucho aprieta y abarca

es un garca.

 

 

***

 

 

Es propio de muertos como yo

huir de vivos.

 

 

***

 

 

La letra con sangre

atrae a las moscas.

 

 

***

 

 

No les pregunto a mis hijos cuántos son

sino

que vayan matándome.

 

 

***

 

 

 

Ni perlas ni margaritas

Despedid

 a los puercos.

 

 

 

***

 

Sólo sé

que lo que sé

no siendo mucho

rebalsa.

Se lo puede bajar gratuitamente

en el siguiente enlace:

http://www.revagliatti.com/frane.html

 

"Medio siglo después de aquel legendario Congreso de Valencia, se invitó a los sobrevivientes. A Octavio Paz eso le provocó un gran texto: “El lugar de la prueba”. Lo reprodujo el diario La Nación, el 8 de noviembre de 1987. Y en él comencé a descubrir una vertiente bien oculta. Dice: “porque la libertad de expresión está en peligro siempre. La amenazan no sólo los gobiernos totalitarios y las dictaduras militares, sino también, en las democracias capitalistas, las fuerzas impersonales de la publicidad y el mercado. Someter las artes y la literatura a las leyes que rigen la circulación de mercancías es una forma de censura no menos nociva y bárbara que la censura ideológica.”

 

 En su libro La otra voz / Poesía y fin de siglo, de 1990, el año de su Premio Nobel, Octavio Paz reitera claramente: “hoy las artes y la literatura se exponen a un peligro distinto: no las amenaza una doctrina o un partido político omnisciente sino un proceso económico sin rostro, sin alma y sin dirección. El mercado es circular, impersonal, imparcial e inflexible.”

Octavio Paz contra el neoliberalismo

 

Y en otro libro: Al paso, insiste: “Pienso en la solapada dominación del dinero y el comercio en el mundo del arte y la literatura. Las leyes del mercado no son estrictamente aplicables a la literatura, al pensamiento y al arte. Las potencias meramente comerciales, regidas por el criterio del éxito y la venta, tienden a la uniformidad – máscara de la muerte.”

 

No era algo casual. El 25 de agosto de 1992 leo en La Nación: “Es muy grave que el relativismo social actual se convierta en un nuevo absolutismo basado en esta idea: las cosas no tienen valor, tienen precio. Este es el camino por el cual una sociedad se destruye.” Y añade: “Cuando yo era joven el gran enemigo del arte eran los Estados autoritarios. Esta amenaza ha sido sustituida por otra mucho más sutil: la amenaza del mercado, que lo relativiza todo. Estas son las grandes amenazas modernas. El mecanismo del mercado no tiene ideología, acepta todas, las usa todas, no respeta ninguna y se sirve de todas ellas.”

 

 

 

Artículo completo

Octavio Paz contra el neoliberalismo

por Rodolfo Alonso *

Edición trimestral: Versión completa en computadora. Tablet o móvil versión reducida

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