Ulises Varsovia

POEMAS (Inéditos)

BUENAS MANERAS

A veces, de repente, morirme
sin despedirme, a secas,
cerrar la puerta de un portazo,
o lenta, lentísimamemente,
mirándolos de frente, desafiante,
disfrutando su íntimo furor.

Emitir un notorio exabrupto,
ofender sus buenas maneras
con un exagerado eructo
en la cena del arzobispo,
o una sonora carcajada
en el funeral del alcalde,
con mi solemne cara de tahur.

De vez en cuando abofetearles
su irreprochable traje obscuro,
su corbata de pulcro nudo,
su exquisito perfume francés,
o su pronunciado acento
semipeninsular, semiinsular.

A veces sencillamente huir,
y dejarles días esperando,
semanas tocando a mi puerta,
ufano en mi cabaña bosqueril.

CLARIVIDENCIA

Clarividencia cristal,
cristalina clarividencia
la poesía
envuelta en túnica talar,
huidiza en cadencias
de fugaz melodía.

Lámpara luminosidad,
lámpara luz esplendente
encendida
de misterio oracular,
fluyendo a torrentes
y apenas asida.

Toda su virtud llamear
de desnuda claridad
ofrecida,
y su vuelo parpadear
con alas celeridad
sólo sentidas.

Ráfaga luz incendiaria,
ráfaga lumbre de astros
adormecida
en el espejo del agua,
roto si la sed sus labios,
o apenas decirla.

Clarividencia cristal,
diáfano río sonando
la poesía,
y su veloz parpadear
en tu ansiedad un resabio
de melancolía.


De:Racimos (1998)


CASA PATERNA

La casa paterna diseminada
en el remolino de las edades,
dispersa en fechas y domicilios
cuya fachada una débil impronta
de rostros furtivos en la memoria.

Lluvia el invierno propagatorio
repartido entre los agrestes cerros,
cuando julio en marcha desbordándose
hacia la vecindad de las vertientes,
y el mar rugiendo indomeñablemente
desde sus hostilidades salobres.

En su follaje húmedo el hogar,
en el azar de las direcciones
atadas al talante de los vientos,
bajo cualquiera de los tejados
confundidos entre las techumbres
asimétricas del conglomerado.

¿En cuál de tus guaridas colgantes,
en cuál de tus moradas roídas
por el viento y la metralla de la lluvia,
en cuál de los módulos anárquicos
de tu indisciplinada arquitectura,
Puerto, mi primer hogar, la casa paterna?

¿Y quién el que de pie en cubierta,
con su ronco vozarrón de mando
y su perfil de guerrero de piedra
asumiendo la paternidad,
borroso en la niebla de los años?

En el remolino de las edades
la casa girando, girando,
diseminada en el rudo desorden
de una ciudad de abrupto relieve
navegando por el océano,
perdiéndose en el horizonte.



Fotografía: "Re-Brote III"
Taller León Ferrari - Jeuroz'19